ANDRES,BOCA CHICA.- Con
consignas como: “director, tóquese el corazón y ayude a la
educación”, más de un centenar de recidentes del barrio los
Tanquesitos, protestaron en los terrenos donde fue
paralizada la construccion de un Liceo de 24 aulas, por
orden del director del Consejo Estatal del Azucar (CEA)
Enrique Martinez, alegando que la secretaria de Educación no
tienen autorización para construir allí. Cientos de
niños y niñas y adolecentes, en compañía de sus padres y
algunos representantes de organizaciones sociales de la
referida comunidad de Los Tanquecitos, La Altagracia y Las
mercedes pidieron la intervención del presidente de la
República y la titular de Educación, Alejandrina Germán, a
fin de solucionar el conflicto para poder continuar la obra
en favor de unos 15 mil estudiantes en edad escolar.
Anunciaron que se ampararán en las leyes de la República
Dominicana para impedir que el Consejo Estatal del Azúcar
CEA no venda los 26 mil metros que tienen para la
construcción de un liceo de 24 aulas a algunas empresas de
trasporté para que construyan sus estacionamientos. El
representante del CEA en la comunidad Alberto D. Natera y
otros funcionarios hacen latente su favoritismo por el
dinero de los empresarios y no por la educación de la
comunidad.
La construcción del plantel se paralizó hace 10 días, cuando
apenas se habían iniciado los trabajos de la zapata de la
verja perimetral. Eufemia Sánchez, residente en el lugar,
reveló que la mayoría de las madres “no están enviando sus
hijos a la escuela, porque tienen que cruzar la autopista
Las Américas y corren el riesgo de ser atropellados por los
vehículos”.
La escuela Vitalina Mordán
de la Cruz, la más cercana al sector, ofrece docencia diurna
hasta el octavo curso y el bachillerato en horario nocturno,
por lo que la construcción de un liceo constituye una
necesidad para los adolescentes y jóvenes del lugar.
Padres de familias observaron que varios niños han resultado
atropellados al cruzar la autopista para desplazarse a otros
centros de estudios.
“Alejandrina vino aquí al liceo de Andrés y anunció la
construcción de esta escuela el mismo día que el ingeniero
inició los trabajos, pero ocho días después el director del
CEA aquí, Alberto (Domingo) Natera, paralizó la obra, y yo
no entiendo cómo el director del CEA en un simple municipio
puede paralizar una obra que nos favorece a todos”, comentó
Dreina Castillo, madre de tres hijos.
Héctor Peña, dirigente comunitario, dijo que la disputa
viene desde hace un tiempo, ya que años atrás el Banco
Interamericano de Desarrollo (BID) dispuso unos 150 millones
de pesos para hacer un politécnico, “pero por los intereses
del CEA, que al parecer quieren vender estos terrenos a
otras personas, no se pudo levantar la obra”.
Según Peña, el CEA sólo le donó a la Secretaría de Educación
9 mil metros del terreno, “pero nosotros queremos los 26 mil
metros que hay aquí, porque tan pronto se construya el liceo,
nosotros vamos a gestionar que se convierta en un
politécnico al estilo del Loyola y el Don Bosco”, para que
los bachilleres salgan técnicos en un área laboral.
Resaltó que en el municipio de Boca Chica se gradúan cada
año alrededor de tres mil bachilleres que no tienen donde
trabajar. “Aquí hay más de 15 mil niños que tienen que
cruzar esa avenida para poder recibir educación, arriesgando
sus vidas cada día”, dijo Castillo.
Agregó que tiene dos hijos y “me veo obligada a pagar un
colegio de mil pesos sin tener con qué pagarlo y mando mi
otro hijo a estudiar a Boca Chica pagando 40 pesos de
pasajes diarios y no puedo, porque yo soy una ama de casa
que no trabaja y mi marido lo que hace es buscársela en la
calle”, dijo.
Dijo que en un principio el ingeniero que tiene a su cargo
la obra se opuso a paralizar la construcción, alegando que
tenía la orden de Educación, pero Natera le dijo que él es
el encargado del CEA y ordenó parar los trabajos.
Contiguo al terreno funciona una escuela pública que sólo
llega al tercer grado de la primaria, por lo que a partir
del cuarto curso los estudiantes tienen que cruzar la
autopista para ir a otros planteles.
LA GRANJA
El terreno que reclaman los residentes de Los Tanquecitos
tiene una extensión de 26 mil metros, y en 1998 estaba en
manos de los propietarios de La granja Mora.
Después del ciclón Georges la población se apoderó del solar
con el propósito de levantar un plantel hasta el nivel medio
y así evitar que sus estudiantes tengan que trasladarse a
largas distancias y pongan en riesgo sus vidas al cruzar la
autopista.
La comunidad asegura que la obra fue autorizada por el
presidente Fernández, que en respuesta a una solicitud de
profesores del lugar, “ordenó al CEA que resolviera ese
problema”, lo cual no se ha logrado.
Peña denunció que empresas del transporte están interesadas
en adquirir parte del terreno, “y hay funcionarios locales
del CEA que quieren negociar con ellos y por eso no quieren
ceder todo el terreno”.
Los padres y madres se quejaron de que el terreno ha sido
ocupado por varias personas que levantan construcciones allí
y en esos casos Natera no lo ha impedido.
“Sin embargo, cuando van a construir un liceo que van a
coger toda el área para la obra, ahí se aparece él
inmediatamente, porque ahí no hay dinero por debajo, como es
el Estado que va a construir”, dijo Peña.
Una comisión de padres y dirigentes comunitarios visitó
recientemente el CEA en procura de una solución al problema,
pero aún no se le ha dado respuesta. |