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Para que se convierta en realidad el proyecto Bioetanol Boca
Chica, en el que el inversionista brasileño Sergio Thompson
Flores invertirá US$80 millones, tiene que resolverse el
impasse existente entre el estado dominicano y la empresa
Etanol Dominicana, dueña de las acciones del ingenio Boca
Chica, ubicado en la comunidad del mismo nombre.
Esa inversión fue anunciada durante una reunión del
Presidente Leonel Fernández con inversionistas de firmas
brasileñas productoras de etanol, en su último viaje al
Brasil.
Etanol Dominicana, cuyo presidente es Anselmo Paulino,
recibió de sus socios unos US$5 millones, con los que cubrió
deudas del CEA, de obreros y colonos azucareros. Cuando
en el Gobierno pasado, el Consorcio Azucarero del Caribe (Conazúcar)
entró en crisis con el arrendamiento de 5 ingenios del
Estado, el Grupo Salcedo adquirió sus acciones.
Se quedó con los ingenios Boca Chica, Quisqueya y Consuelo,
y devolvió al Gobierno a Haina y Ozama. Luego el Grupo
Salcedo pasó, con la anuencia del Gobierno, todos sus
derechos de acciones en los 3 ingenios a Etanol Dominicana,
que a su vez se asoció al grupo Tecnodea, dirigido por Omar
Brox, y el Grupo Tal Oill, de Suecia, a los cuales cedió a
Boca Chica. Al surgir el proyecto de etanol del grupo Vicini
y el Central Romana, ha surgido un impasse con Etanol
Dominicana que pide una indemnización del CEA para devolver
a Boca Chica. |